Sal y pimienta al gusto (1 cucharadita de cada cosa)
Perejil fresco (1 cucharada), sólo las hojas
Utensilios y electrodomésticos
Horno
Cacerola
Fuente para horno
Espátula
Bol
Preparación
El conejo es carne blanca, no tiene apenas grasas y su perfil nutricional hace que merezca que le hagamos un buen rincón en nuestras recetas. Además, se caracteriza por su alto contenido de vitaminas B3, B6 y B12. Una ración de carne de conejo aporta más del 100% de la cantidad diaria recomendada de vitaminaB3, casi el 40% de vitaminaB6 y el triple de las necesidades de vitaminaB12.
Más razones para aprovechar su carne son su contenido en fósforo, selenio y potasio. Por su parte, los hipertensos pueden lanzarse sin miedo a su consumo dado su bajo aporte de sodio.
Para los que hayan decidido hacer un hueco al conejo en su dieta diaria, aquí os dejo los pasos a seguir para está receta:
Empezamos pelando y cortando los dos ajos. Después, los añadimos a un mortero junto con el perejil. Agregamos una cucharada de aceite y machacamos bien, hasta que se quede como una pasta. Reservamos.
En un bol añadimos los trozos del conejo incluyendo el hígado. Posteriormente, repartimos las especias: el tomillo, el romero, el orégano y la pasta que preparamos anteriormente. Con ayuda de una espátula removemos todo hasta que quede bien mezclado. Reservamos.
Precalentamos el horno. Entre tanto, en una cacerola ponemos una chucharada de aceite y, una vez se caliente, añadimos los ingredientes que habíamos reservado en el paso previo en el bol. Este paso es simplemente para darle un toque de calor y cocinado al conejo. Una vez veamos que la carne empieza a tener un color blanquecino y se ha marcado correctamente, retiramos la cazuela del fuego.
Ahora es el momento de colocar todo el contenido de la cazuela en una bandeja y meterla en el horno precalentado. Lo dejamos a 200 grados, modo de calor inferior y superior durante 20 minutos* en el espacio central. Pasado ese tiempo, si se ha hecho, subimos la bandeja a la parte superior, cambiamos a modo grill y dejamos que se dore durante unos minutos. Una vez esté dorado y crujiente, quedará listo para emplatar y comer.
¡Buen provecho!
Resultado final tras preparar el conejo a las finas hierbas
*Importante: los 20 minutos dependen como siempre del horno que tengas en casa. El tiempo solo es orientativo.